RIM busca su futuro en un presente muy complicado

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S. Millán / M. Jiménez – Madrid – 24/06/2011
En algunos medios y círculos financieros canadienses ya se está advirtiendo del peligro de que Research In Motion, el fabricante de la popular Blackberry, se convierta en un nuevo Nortel, histórico fabricante de equipos de redes del país norteamericano, que acabó desmembrándose tras un proceso de deterioro que llegó a incluir dos suspensiones de pagos. De momento, RIM no está en esta situación, pero en los mercados está siendo muy castigada por las malas previsiones de resultados y la pérdida de cuota de mercado ante rivales como Apple con su iPhone y Google con su Android. Otros comparan a la firma con Nokia, también envuelta en una grave crisis de identidad.

Las acciones de RIM se han dejado casi un 80% en los últimos tres años, con caídas terribles como la sufrida la pasada semana cuando perdieron más de la cuarta parte de su valor en una sola sesión tras presentar los resultados. En su caída, ha arrastrado a la también canadiense Celestica, uno de los fabricantes de sus equipos, que cotiza en precios mínimos de los últimos dos años. Más malas noticias para Canadá.

Actualmente, la capitalización bursátil de RIM ronda los 15.000 millones de dólares lo que le sitúan como posible objetivo de opa. Diversos rumores que han circulado por las Bolsas han coincidido en que Microsoft podría ser una de las firmas interesadas como vía para impulsar definitivamente su negocio móvil, uno de sus talones de Aquiles, y que está tratando de resolver con su alianza con Nokia. La compañía de Bill Gates, con sus más de 40.000 millones de dólares entre tesorería e inversiones a corto plazo, dispone de músculo financiero para afrontar la compra de RIM. Otras especulaciones apuntan a Apple, que trataría de crecer en el entorno empresarial.

En la prensa canadiense ya se habla de posibles reestructuraciones de plantilla. Aún no se ha hablado de trabajadores afectados, pero los medios recuerdan el gran peso de RIM en la economía canadiense al contar con una plantilla total de 27.000 empleados, más de una tercera parte en el país.

Muchos analistas acusan a RIM de no estar a la altura de las circunstancias en cuanto a hardware. La compañía, de hecho, no prevé lanzar otro gran terminal, la Blackberry Bold Touch, hasta agosto o septiembre. Una demora que puede implicar que RIM se pierda la vuelta al colegio tras el verano, uno de los periodos más importantes del año para esta industria. Además, en esas fechas la compañía se encontrará con duros rivales como el iPhone 5 de Apple, el Samsung Galaxy S II, el HTC Sensation, el LG Optimus 3D y, posiblemente, el primer Nokia con Windows Phone. Con estos invitados, su posición en el mercado puede debilitarse. Según Gartner, la cuota de RIM en sistemas operativos para smartphones bajó de un 19% en el primer trimestre de 2010 al 13% en el mismo periodo de 2011.

La firma tampoco ha logrado deslumbrar en el nuevo negocio de los tablets. RIM asegura que en el último trimestre ha distribuido 500.000 unidades de su Playbook, pero la sensación que hay en el mercado es que no han sido capaces de intimidar ni a Apple ni a Samsung.

La tienda fantasma

Otros analistas como los de la casa de Bolsa Sanford Bernstein han señalado la mala estrategia en torno al nuevo sistema operativo QNX. El problema, dicen, es que este software no se incorporará a ningún dispositivo hasta principios del próximo año. Otro punto crítico para RIM son las aplicaciones, donde los resultados logrados no son los que le gustaría. Ya hay quien habla de ciudad fantasma en Blackberry App World (su tienda de aplicaciones) y de huida de los desarrolladores. Lo cierto es que la tienda, que se creó en 2009, tiene 26.000 aplicaciones, muy lejos de las 350.000 de App Store y de las 200.000 de Android Market.

Precisamente, una de las aplicaciones estrella de RIM, el sistema de mensajería Blackberry Messenger, se ha topado con un duro rival, WhatsApp, que está causando sensación entre los usuarios.

Críticas a la bicefalia de Lazaridis y Balsillie

Una de las críticas que ha recibido RIM es por su complicada cúpula directiva, encarnada en dos consejeros delegados, Mike Lazaridis y Jim Balsillie. De hecho, para la junta de accionistas del 12 de julio hay una petición para que se separen ambos puestos. En la reciente conferencia con inversores, ambos defendieron la actual estructura, recordando que juntos han logrado crear una empresa de 20.000 millones al año.

En cualquier caso, ya hay quien, dentro de la comunidad financiera, pide un nuevo consejero delegado que reimpulse la empresa. Y es que creen que la dirección actual no ha sabido gestionar bien los recursos. Por ejemplo, Barron’s recordaba esta semana que RIM recompró acciones en los últimos dos años a un precio medio de 59 dólares, cuando actualmente cotizan en el entorno de los 29 dólares. Esta decisión ha implicado una destrucción de valor de 1.500 millones de dólares. Y Sandford Bernstein valora la acción de RIM en 20 dólares.

Mientras, el grupo está perdiendo ejecutivos relevantes. Esta semana, The Wall Street Journal publicó que Brian Wallace, vicepresidente de Marketing Digital, se marchaba del grupo para recalar en Samsung, precisamente uno de sus rivales. A principios de año se fueron Keith Pardy, máximo responsable de Marketing, y Paul Kalbflesich, vicepresidente de Creatividad de Marca. Además, Don Morrison, uno de sus tres responsables de operaciones, está de baja médica.

Fuente:cincodias

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