Las 5 claves para conseguir lo que deseas

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No siempre es fácil conseguir lo que uno desea, perocualquier petición puede ser otorgada o realizada si se conoce cómo plantear la situación.

Haz peticiones razonables

Hay que tener claro que las relaciones personales no funcionan con las mismas dinámicas que las relaciones comerciales. Cuando pedimos un favor a nuestra familia o nuestro jefe no podemos andar regateándoles. Si, por ejemplo, necesitamos que la empresa nos dé dos días para hacer la mudanza, no podemos pedir una semana para ver si cuela. Quizás una petición de este tipo pueda concederse una vez, pero al final todos sabrán a lo que estás jugando y no conseguirás que nadie te haga un favor. En definitiva, si te dan la mano, no cojas el brazo.

Sé concreto y honesto

A la hora de pedir un favor tenemos que tener claro qué es lo que necesitamos. Sobre todo cuando se trata de peticiones económicas, debemos ser concisos en cuanto el asunto para el que necesitamos el dinero. No es conveniente decirle a tu familia que necesitas una ayuda “para salir del bache”, sino que necesitas una cantidad concreta para pagar un reciboo afrontar una deuda. Por supuesto, las razones deben ser reales. Si el favor que necesitas requiere un esfuerzo importante lo mejor es que lo plantees desde el principio. A nadie le gusta “ir a echar una mano para montar un mueble en la nueva casa” y acabar haciendo la mudanza, pintando el salón y poniendo la tarima flotante. Tenlo claro: esa persona no volverá a echarte una mano.

Piensa antes si de verdad necesitas lo que pides

Este consejo tiene una doble lectura. Por un lado hay personas que piden y piden sin dar nada a cambio y sin necesitarlo realmente (algo que acabará pasándoles factura) y por otro están las personas que no piden nunca nada porque creen que no se lo merecen, aun que no sea cierto. Ambos comportamientos son perniciosos y deben evitarse haciendo una reflexión sobre lo que realmente necesitamos o nos merecemos. Si todas las personas que te rodean cobran más que tú y hacen el mismo trabajo, quizás ha llegado el momento de pedir un aumento.

Sé humilde y no amenaces

Si quieres que la gente siga haciéndote favores debes aprender a aceptar un “no” por respuesta. Las amenazas no sirven en este tipo de situaciones. Es importante que aceptes, además, que las personas pueden echarse atrás en un determinado momento. Aunque fastidien tus planes debes comprender que tienen motivos para hacerlo. Si aceptas las negativas con una sonrisa, te será mucho más fácil conseguir lo que quieres la próxima vez, pero si te muestras agresivo con la gente que decide no conceder lo que pides entrarás en su lista negra, y nunca conseguirás nada de ellos.

Ponte en el lugar de la persona a la que vas a pedir un favor

Esta es, sin lugar a dudas, la estrategia más importante. A veces nos olvidamos de que nuestros familiares, nuestros jefes o nuestros compañeros también tienen motivos para hacernos o no hacernos un favor. Y conocer estos es la clave para conseguir lo que queremos. En este sentido no sólo es importante ser razonables en nuestras peticiones, además tenemos que ser conscientes del momento en el que pedimos las cosas. Si la persona a la que pensamos pedir un préstamo está pasando por un mal momento personal o económico es conveniente que busquemos a otro o esperemos a que las cosas vayan mejor. Esto puede ser cuestión de días, semanas o meses, pero siempre nos irá mejor si hacemos las peticiones en algún momento apropiado para la otra persona.

Con información de elconfidencial

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No siempre es fácil conseguir lo que uno desea, perocualquier petición puede ser otorgada o realizada si se conoce cómo plantear la situación.

Haz peticiones razonables

Hay que tener claro que las relaciones personales no funcionan con las mismas dinámicas que las relaciones comerciales. Cuando pedimos un favor a nuestra familia o nuestro jefe no podemos andar regateándoles. Si, por ejemplo, necesitamos que la empresa nos dé dos días para hacer la mudanza, no podemos pedir una semana para ver si cuela. Quizás una petición de este tipo pueda concederse una vez, pero al final todos sabrán a lo que estás jugando y no conseguirás que nadie te haga un favor. En definitiva, si te dan la mano, no cojas el brazo.

Sé concreto y honesto

A la hora de pedir un favor tenemos que tener claro qué es lo que necesitamos. Sobre todo cuando se trata de peticiones económicas, debemos ser concisos en cuanto el asunto para el que necesitamos el dinero. No es conveniente decirle a tu familia que necesitas una ayuda “para salir del bache”, sino que necesitas una cantidad concreta para pagar un reciboo afrontar una deuda. Por supuesto, las razones deben ser reales. Si el favor que necesitas requiere un esfuerzo importante lo mejor es que lo plantees desde el principio. A nadie le gusta “ir a echar una mano para montar un mueble en la nueva casa” y acabar haciendo la mudanza, pintando el salón y poniendo la tarima flotante. Tenlo claro: esa persona no volverá a echarte una mano.

Piensa antes si de verdad necesitas lo que pides

Este consejo tiene una doble lectura. Por un lado hay personas que piden y piden sin dar nada a cambio y sin necesitarlo realmente (algo que acabará pasándoles factura) y por otro están las personas que no piden nunca nada porque creen que no se lo merecen, aun que no sea cierto. Ambos comportamientos son perniciosos y deben evitarse haciendo una reflexión sobre lo que realmente necesitamos o nos merecemos. Si todas las personas que te rodean cobran más que tú y hacen el mismo trabajo, quizás ha llegado el momento de pedir un aumento.

Sé humilde y no amenaces

Si quieres que la gente siga haciéndote favores debes aprender a aceptar un “no” por respuesta. Las amenazas no sirven en este tipo de situaciones. Es importante que aceptes, además, que las personas pueden echarse atrás en un determinado momento. Aunque fastidien tus planes debes comprender que tienen motivos para hacerlo. Si aceptas las negativas con una sonrisa, te será mucho más fácil conseguir lo que quieres la próxima vez, pero si te muestras agresivo con la gente que decide no conceder lo que pides entrarás en su lista negra, y nunca conseguirás nada de ellos.

Ponte en el lugar de la persona a la que vas a pedir un favor

Esta es, sin lugar a dudas, la estrategia más importante. A veces nos olvidamos de que nuestros familiares, nuestros jefes o nuestros compañeros también tienen motivos para hacernos o no hacernos un favor. Y conocer estos es la clave para conseguir lo que queremos. En este sentido no sólo es importante ser razonables en nuestras peticiones, además tenemos que ser conscientes del momento en el que pedimos las cosas. Si la persona a la que pensamos pedir un préstamo está pasando por un mal momento personal o económico es conveniente que busquemos a otro o esperemos a que las cosas vayan mejor. Esto puede ser cuestión de días, semanas o meses, pero siempre nos irá mejor si hacemos las peticiones en algún momento apropiado para la otra persona.

Con información de elconfidencial

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